En una entrevista para el suplemento Puertos y Logística de El Mercurio de Antofagasta, Rodrigo Saavedra Burgos, presidente del Directorio de Puerto Antofagasta, expuso su visión sobre el aporte de la infraestructura portuaria y extraportuaria al crecimiento regional y las oportunidades de integración comercial.
A continuación, compartimos la entrevista completa.
¿Cómo proyecta el Directorio el aporte de Puerto Antofagasta al desarrollo de la región en los próximos años?
Por nuestros frentes transita entre el 8% y el 10% del valor FOB que exporta Chile. Esa cifra obliga a pensar en décadas. Proyectamos a Puerto Antofagasta como articulador de la plataforma logística y portuaria de la región, un sistema que integra el puerto, la Zona de Desarrollo Logístico La Negra y el Antepuerto Portezuelo con la Ruta 5, el ferrocarril y los pasos Sico y Jama. Nuestra meta es duplicar la capacidad de transferencia, de 3,5 a 7 millones de toneladas anuales, para acompañar a la minería, el litio y la transición energética.
¿Cómo pueden las inversiones portuarias y extraportuarias favorecer la instalación de empresas y el desarrollo de servicios en la región?
La infraestructura habilita suelo; el suelo, inversión; la inversión, empleo. Junto al Gobierno Regional suscribimos un Convenio de Programación por cerca de $94 mil millones. En el frente marítimo, la ampliación del Molo de Abrigo y el dragado de la poza aumentarán la capacidad de recalada de naves, incluidos los cruceros. En tierra, modernizamos Portezuelo y consolidaremos La Negra, con más de cien hectáreas, como hub logístico, minero, industrial y tecnológico, con servicios y equipamientos asociados y suelo para que proveedores y pymes se instalen.
¿Cómo se vincula la planificación de Puerto Antofagasta con las oportunidades del Corredor Bioceánico?
Nuestra planificación es estratégica, porque el desarrollo de La Negra y las capacidades del puerto son precisamente lo que necesitan las empresas para expandir su actividad productiva. El Corredor de Capricornio, con más de 3.200 kilómetros, amplía los vínculos de Bolivia, Paraguay, Brasil y el norte argentino con el Asia-Pacífico. Planificamos la transferencia y el respaldo extraportuario que exigirán esos flujos, y gestionamos la Zona Franca Chileno-Paraguaya en La Negra. Para Antofagasta, la oportunidad está en desarrollar servicios y empresas asociados a esas cargas.
¿Cómo se relacionan la seguridad de la cadena logística y la competitividad del puerto?
La seguridad es condición de competitividad. Un puerto que aspira a articular el comercio de cuatro países debe garantizar primero que por él circula carga lícita. Tenemos un Modelo de Prevención de Delitos certificado y la norma ISO 27001, y avanzamos en trazabilidad de contenedores, control automatizado de accesos y vigilancia con inteligencia artificial, en alianza con Aduanas, la Autoridad Marítima y las policías. Respaldamos la moción de la senadora Paulina Núñez que suma obligaciones a los concesionarios frente al crimen organizado. Y no esperamos que la ley nos obligue.
¿Qué exige la condición de empresa pública para impulsar un desarrollo portuario sostenible y construir confianza con la ciudad?
Un estándar más alto. Gestionamos la sostenibilidad con enfoque ESG, ambiental, social y de gobernanza, y la acreditamos: normas ISO 14001 y 45001, ISO 50001 en curso, Ecoports, Huella Chile, los Acuerdos de Producción Limpia Logístico Minero y La Negra, y energía solar propia. Hace una década la ciudad nos enseñó que sin confianza la operación se resiente. La confianza ciudadana en la empresa pasó de 47% en 2022 a 92% en 2026, y la cuidamos con integración puerto-ciudad, empleo local, encadenamiento de pymes y rendición de cuentas con evidencia.
¿Qué prioridades identifica el Directorio para que las inversiones se traduzcan en desarrollo de largo plazo?
Primero, ejecutar a tiempo las obras habilitantes y diseñar bien las bases concesionales, que comprometen al puerto hasta 2063. Segundo, incorporar sostenibilidad y seguridad desde el diseño de cada proyecto. Tercero, sentar en una misma mesa a la cadena de valor: autoridades, Gobierno Regional, municipio, gremios como la AIA, la Cámara Marítima, la Cámara Aduanera, la CChC y Aprimin, concesionarios y comunidad. Antofagasta vive un supraciclo minero-energético y un corredor que se abre. Capturarlo exige una ejecución sincronizada: ese es el compromiso de este Directorio.




